miércoles, 17 de octubre de 2012

PRECINTOS Y CUPOS DE LOBO EN PALENCIA



Bueno, pues las cosas siguen yendo a peor en la comunidad de Castilla y León, en cuanto a la gestión y manejo de las poblaciones de lobo se refiere. Más que gestionando y manejando el lobo parece que se está tratando de erradicar, a fin de dar gusto a sectores minoritarios radicalizados, en extremo politizados, en un claro ejemplo de nefasta gestión por parte de una administración autonómica empeñada, al parecer, en terminar con todos los recursos naturales de los que gozamos en la actualidad.
La última noticia que hemos tenido referente al tema precintos, es en extremo preocupante.

En la provincia de Palencia, hasta el día de hoy, se han adjudicado a diferentes cotos de caza un total de 37 precintos de lobo en las comarcas de Saldaña y Boedo-Ojeda, para un total de tres lobos a abatir, como así se contempla en el punto 4 de la “RESOLUCIÓN de 28 de septiembre de 2012, de la Dirección General del Medio Natural, por la que se aprueba el Plan de aprovechamientos comarcales de lobo en los terrenos cinegéticos situados al norte del río Duero en Castilla y León, para la temporada 2012/13.”

Para un lobo autorizado en Boedo-Ojeda se han otorgado, hasta el día de hoy, 23 precintos a diferentes cotos de caza ubicados en la comarca. En la comarca de Saldaña, 14 precintos para abatir 2 lobos.
En teoría, una vez abatido el número de lobos establecido en la resolución referida, el resto de precintos adjudicados en la comarca, quedarían de inmediato anulados; pero esto es solo la teoría.
En la practica, la cosa se puede complicar sobremanera, pudiendo abatirse un número elevado de animales, en contra de lo establecido en la propia resolución, que en su punto 5 reza: “Distribución de los cupos comarcales: los cupos comarcales se repartirán entre los distintos terrenos cinegéticos que tengan autorizado el aprovechamiento de lobo por las correspondientes resoluciones de aprobación de sus planes cinegéticos, teniéndose en cuenta la consecución de los objetivos de minoración de daños y máxima oportunidad y posibilidad de ejecución de los cupos, siempre contemplando la no superación del cupo establecido por comarca.

Pues desde luego, este es el peor de todos los sistemas que se podría emplear. En una sola mañana de sábado o domingo, por ejemplo, en las que no resulta raro que se celebren en una misma comarca 5 e incluso 10 o más cacerías, en la que esté autorizado un solo lobo (como es el caso de Boedo-Ojeda), y en que varias o en todas ellas se posea un precinto de lobo, ¿como se va a controlar la situación? Se podrían fácilmente abatir un número indeterminado de ejemplares, sin ningún tipo de control posible por parte de la Guardería Medioambiental o del Seprona, o de posterior denuncia de ninguno de los casos. En teoría todos están legales, con sus correspondientes precintos, completamente legítimos en el momento de iniciar la batida o gancho.

Es más, al día siguiente, ¿Quien dará aviso, un sábado por la tarde o un domingo a primera hora de la mañana a los titulares cinegéticos de las cacerías autorizadas para ese día de que el cupo se ha cumplido y que su precinto es ya inválido?
No conocemos la política de gestión de precintos en otras provincias de Castilla y León, aunque desde luego, de ser una directriz paralela a la utilizada en Palencia, podría suponer un revés brutal para la población de lobos de la comunidad.
Esta situación es insostenible y creemos indispensable sacarla a la luz e intentar rectificarla de inmediato, o las consecuencias pueden ser muy negativas.

Asociación para la Conservación y Estudio de la Naturaleza de Valladolid (ACENVA)

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